
No hay duda que el reciclaje nos trae gratas sorpresas de cuando en cuando, y una de ellas es esta serie de lámparas realizadas con botellas de plástico reutilizadas. Las botellas se recogen y se lavan con un chorro de arena para transformarlas en estas divertidas lámparas.
Laminadas, retorcidas y agrupadas, forman pantallas que pueden colgarse del techo o iluminar desde una mesa o el suelo, según sea su soporte.
Todo ello con la grata iluminación que nos proporcionan los Leds, un ambiente calido y muy bajo consumo.